- La evolución del concepto de salud:
Las primeras definiciones, tanto científicas como vulgares y occidentales del concepto, estuvieron centradas en su oposición al concepto de enfermedad. O sea, la salud definida como ausencia de la enfermedad.
Costo mucho tiempo obtener una definición positiva.
La noción oriental, no musulmana, implicaba un equilibrio entre el hombre y la naturaleza, mientras que occidente se destacó por una noción basada en el dominio, dominio del hombre sobre si mismo, dominio del hombre sobre la naturaleza.
Estas definiciones occidentales también se basaron en paradigmas comparativos, como en el siglo xxviii el paradigma humoral, que tenía una fuerte impronta de la medicina musulmana así como del pensamiento Helenístico. A su vez el inicio de la modernidad trajo consigo el paradigma mecanicista, el cual comparaba al cuerpo humano con una maquina silenciosa. La salud como silencio de los órganos.
Es así como durante el siglo XX, comienzan a diluirse el paradigma monocausal, lineal de la modernidad, sobre todo a partir del surgimiento de la teoría general de los sistemas de Von Bertalanffy, así como de las posturas multifactoriales y multcausales explicativas.
Y es en este momento en que se llega, a su vez a una definición positiva del concepto de salud, Para la OMS la salud será “El completo estado de bienestar bio- psico- social y no solamente la ausencia de enfermedad”. La salud se convierte en objetivo social trascendente, y en un tema eminentemente político.
Las naciones deben procurar que sus habitantes, alcancen los niveles más altos de salud, lo cual implica que los sujetos puedan alcanzar, un despliegue lo más amplio posible de su potencial de desarrollo. Ambos (salud y desarrollo) Derechos Humanos inalienables, como la educación, motor fundamental del desarrollo humano. Para ello deben darse condiciones ambientales y sociales favorecedoras.
La pobreza, la exclusión social, las crisis socio-económicas, el atraso científico-técnico, la organización social, etc., determinan el estado de salud de una sociedad y de los sujetos.
- La concepción multicausal y multifactorial:
El nuevo paradigma plantea la multicausalidad que incide en la salud así como la multifactorialidad de elementos que actúan sobre ella.
Es así que a la potencialidad genética, se añaden factores que son sociales y ecológicos.
Estos tres sistemas se interrelacionan entre si, de tal manera que producirán o darán cuenta de la salud o enfermedad del sujeto.
El sistema genético actúa como potencial de desarrollo de un sujeto favoreciendo o desfavoreciendo la presencia de salud, aporta las estructuras genéticas programadas internas (EGPI)
El sistema social también actúa favoreciendo o desfavoreciendo la salud, presenta las estructuras genéticas programadas externas, EPGE las cuales serán las pautas sociales, inhibidores o favorecedoras de determinados comportamientos y desarrollos. Las estructuras sociales funcionan- entre otras cosas- como sistema codificado de “signos-marcas”, que funcionan como claves de paso o bloqueo.
Nociones como capital social y cultural, dan cuenta de una desigual distribución de la riqueza y los valores simbólicos de una sociedad, reflejo de la organización económica.
Las EPGE, son trasmitidas de generación en generación, y son determinadas históricamente y culturalmente.
El sistema ecológico establece el acceso a los recursos naturales.
La interrelación entre los sistemas será diferente según la cultura y el contexto histórico.
Este enfoque implica la multidisciplinaridad como forma de abordaje así como la multisectorialidad
- El enfoque de riesgo:
Riesgo es la posibilidad de que un individuo sufra un daño a su salud.
La calificación de riesgo es la posibilidad de prevenir, diagnosticar, o tratar, conductas, o factores sociales u ambientales, que puedan ser dañosos para la salud.
Se ha comprobado que los mayores determinantes para la salud de los sujetos son precisamente los factores ambientales y las conductas.
- Hacia una definición de salud:
Debemos distinguir dos aspectos: el término como valor simbólico
La salud como condición para el desarrollo
El valor simbólico está dado por el concepto mismo el cuál expresa, la posibilidad de establecer metas, anticiparse al futuro y hacer proyecciones tanto individuales como colectivas.
Ahora bien, la salud como bien, como derecho, como fenómeno, es la posibilidad de que un individuo o grupo pueden desarrollarse plenamente y transformar la potencia en acto. El bienestar posible en bienestar real.
No queremos dar una idea de absolutismo en el concepto de salud, ya que este es dinámico y producto de un complejo proceso. No se está sano o se está enfermo. Por otro lado la salud está inmersa en el proceso de cambio continuo que es la vida misma.
Es por eso que ese estado estable y dinámico que depende del intercambio que realiza el sujeto con su medio, que implica la conservación de la homeostasis interna del grupo y del sujeto, pero a su vez la acomodación a lo nuevo, está histórica y socio-culturalmente determinado.
La salud es lo que permite el desarrollo y la maduración, entropía negativa, frente a la entropía positiva, que indica la inercia, la perdida, el desgaste. La salud es la que permite la construcción activa del sujeto y de los colectivos sociales.
Lic.: Alejandro Varela.-
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